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Baños de bosque: despertar los sentidos en plena naturaleza

“Una experiencia de bienestar”

Tres mujeres leyendo en torno a un árbol durante un baño de bosque
Tres mujeres leyendo en torno a un árbol durante uno de los baños de bosque organizados por Ana Vidal

En un estilo de vida marcado por el estrés y la ansiedad impuestos por el ritmo las ciudades, ir al campo se convierte en una actividad regeneradora. Fue la Agencia Forestal de Japón la que en 1982 encontró la forma de reducir el estrés laboral mediante una iniciativa que pretendía darle el valor que se merece a la naturaleza. Las visitas al bosque revitalizaban a las personas que las realizaban y se decidió acuñarlas con un nombre: Shinrin-yoku, que se traduce como baños de bosque.

Esta actividad de origen nipón está cada vez más extendida por todo el mundo, incluido España. En Directo a lo natural nos ponemos en contacto con la guía gallega de baños de bosque Anna Vidal para que nos cuente en profundidad en qué consiste y qué beneficios aporta.

“Cuando fuimos a la naturaleza fue una explosión”

Anna Vidal es nutricionista especializada en trastornos de conducta alimentaria, además de monitora de yoga y meditación y educadora emocional. En su labor de cambiar los hábitos alimenticios de las personas que padecen bulimia, anorexia u otros trastornos alimenticios, Anna empleaba el yoga y la meditación para bajar el índice de estrés de sus pacientes.

Sin embargo, Anna sentía que “me faltaba algo, aparte había gente que no le apetecía hacer meditación y con eso no podía trabajar”. La solución llegó de una petición de los chicos y las chicas que iban con ella a yoga, que le pidieron practicarlo en la naturaleza:

“¡Y allá que nos fuimos a Cabo Home! Al terminar me di cuenta de que si cuando hacíamos las clases en casa al acabar la sesión todos estaban muy tranquilos, muy relajados, muy felices, había una conexión muy bonita… Cuando fuimos a la naturaleza fue una explosión”.

Su conexión con los baños de bosque

El grado de paz y tranquilidad que consiguieron durante la sesión llevó a Anna a investigar sobre los baños de bosque: “Ya había leído en un libro que se llama ‘Ikigai‘, con el que tuve mi primera toma de contacto con la forma de vida de los japoneses, incluidos los baños de bosque”.

Mientras investigaba, Anna se dijo para sí misma que ”esto es lo que quiero para gente que no quiera meditar o que necesita algo más sutil para bajar sus niveles de estrés y ansiedad y poder ayudarlos a que mejoren sus hábitos de salud”.

Cuando decidió estudiar de forma más exhaustiva sobre los baños de bosque, a Anna le asaltó la pregunta “¿me tendré que ir a Japón?”. Pero el proceso era más sencillo, puesto que “en mi búsqueda apareció el Instituto de Baños de Bosque, me comuniqué con ellos, les pedí información de los cursos que hacían, me inscribí, hice el curso y nada, aquí estoy, trabajando también con baños de bosque además de con todo lo demás”.n

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    “Un baño de bosque no es ir a abrazar árboles”

    Los baños de bosque son una actividad en la naturaleza, aunque según Anna Vidal en su mundillo “lo llamamos una experiencia de bienestar”. En cuanto a su duración, Anna dice que “se realiza durante dos horas y media normalmente, porque es el tiempo necesario para poder recibir todos los beneficios según los estudios científicos”.

    Reflexión en grupo del baño de bosque

    La nutricionista y guía gallega estructura el procedimiento de la siguiente manera: “Llegamos al baño de bosque, hago una presentación donde les explico lo que no es un baño de bosque, para que la gente no se confunda, y después hacemos una serie de actividades durante esas dos horas y media. Luego les lanzo ciertas preguntas en círculo para compartir la experiencia con los demás compañeros y promover la escucha activa”.

    Anna especifica que “en cada baño de bosque van cambiando las actividades según el bosque, la gente que venga o las necesidades del grupo. Empezamos despertando los sentidos y después vamos haciendo otras actividades in crescendo para que las personas se vayan conectando cada vez un poquito más tanto con ellos mismos como con la naturaleza y con sus compañeros, porque queremos promover también la salud social, aparte de la salud física, emocional o espiritual”.

    Para Anna “un baño de bosque hay que probarlo para entenderlo, porque por más que lo expliquemos la gente no acaba de coger el concepto hasta que viene”.

    Ella critica que “aún hay mucha creencia de que un baño de bosque es ir a abrazar árboles y no. En un baño de bosque se puede abrazar árboles, pero no vamos solo a abrazar árboles. Es algo más sutil, son unas actividades en las que la naturaleza es la actriz principal y es la que nos ayuda a profundizar en el momento que estamos allí”.

    Los beneficios de los baños de bosque

    Paseo por el campo mientras un baño de bosque
    Baños de bosque en Galicia

    Sobre los beneficios que nos aportan los baños de bosque, Anna nos enumera una larga lista de aquellos demostrados científicamente:

    Estos beneficios vienen generados por dos vías distintas según Anna: “A nivel físico, el trabajo mayoritario lo hace la naturaleza que está a nuestro alrededor, debido a una sustancia que sueltan los árboles, llamada fitoncida. También ayuda el estar cerca de entornos con iones negativos, como un río, una cascada o el mar”. Mientras que “a nivel emocional es más un trabajo del guía, que con las actividades que vamos haciendo vamos motivando la conexión con uno mismo, con la naturaleza y también con los demás participantes”.

    El uso de los baños de bosque como tratamiento de patologías

    Anna confirma que “el baño de bosque se puede usar como tratamiento complementario de ciertas enfermedades, o más bien como un tratamiento preventivo” y que “de hecho, hay países europeos que tienen hospitales en la naturaleza, es decir, que para que sus enfermos se recuperen antes de cualquiera de sus patologías, o incluso cirugías, los llevan a una especie de casas que están junto a los hospitales porque está demostrado que allí su recuperación es más rápida”.

    Según defiende Anna, en el campo “las heridas cicatrizan antes, mentalmente se recuperan antes, emocionalmente también”, por eso ella y sus compañeros “lo que estamos buscando es que se receten lo que llamamos ‘recetas verdes‘, para prevenir ciertas enfermedades, complementar el tratamiento de otras y que así sea menos necesario tomar medicamentos a nivel emocional y psicológico, para el estrés y la ansiedad”.

    Esta mejora que provoca la asistencia a los bosques según Anna “es a nivel físico y también a nivel emocional, de hecho yo también soy profesional de terapia de bosque, que trata de ayudar a grupos más concretos, como las personas que superan el cáncer o personas con problemas mentales, para mejorar su grado de depresión o de lo que sea. Esas sesiones se hacen una vez a la semana, por un periodo de ocho semanas como mínimo, y siempre de la mano de un profesional de la salud, nosotros somos unos co-ayudantes. Podemos trabajar casi con cualquier grupo porque no está contraindicado con ninguna enfermedad, todo lo contrario, siempre van a sacar algún beneficio mayor o menor”.

    Cómo participar en baños de bosque

    Si estás interesado en realizar un baño de bosque, Anna Vidal explica que “en la página web del Instituto de Baños de Bosque, en el que Alex Gesse es el cofundador y mi mentor, hay un mapa con todos los guías que hay en España para que la gente que quiera pueda acceder directamente con el guía que le quede más cerca de su zona”.

    Aunque normalmente “lo que hacemos es promocionar mediante las redes sociales que vamos a realizar un baño de bosque para que la gente se apunte o bien las asociaciones pueden llamarte pidiendo un baño de bosque. Esas son las dos formas que tenemos de que conecten con nosotros para que la gente vaya a los baños de bosque”.

    Anna trabaja principalmente desde Vigo, pero “hago baños de bosque por toda Galicia, sobre todo en la parte de Ourense y Pontevedra y también en la zona de A Coruña”. Además, “tengo compañeros en Cataluña, el País Vasco, Asturias, Valencia, Madrid y por el resto del planeta, puesto que el Instituto de Baños de Bosque de España pertenece al Forest Therapy Institute, que trabaja en toda Europa e incluso en Hispanoamérica, y ya se está moviendo hacia Australia.

    “Despertar los sentidos saturados por el ruido y el olor de las ciudades”

    Conectar con la naturaleza gracias a los baños de bosque
    Conectar con la naturaleza gracias a los baños de bosque

    Anna le recomienda los baños de bosque “a cualquier persona que quiera conectar con la naturaleza o consigo mismo o simplemente que note en su día a día que necesita relajarse un poquito más. Las personas que suelen querer venir son personas que están con un grado de estrés muy alto y necesitan bajarlo”.

    Si tiene que sugerirlo a un grupo de personas específicos, Anna piensa en “colectivos de fibromialgia, gente con depresión, personas que se están recuperando de un cáncer, así como a mujeres con menopausia y mujeres embarazadas”.

    Otro aliciente que aporta Anna para promover los baños de bosque es que “si vas a la naturaleza y conectas con ella la vas a proteger más”. También deja claro que “no es algo místico, puede venir cualquier persona, son actividades en la naturaleza que permiten despertar los sentidos saturados por el ruido y el olor de las ciudades, así como volver a conectar con nosotros mismos y ser capaces de escuchar lo que nuestro cuerpo necesita para estar saludable”.

    “El COVID- 19 nos ha cambiado la forma de trabajar”

    Como en casi todos los sectores de la sociedad, la pandemia que sufrimos este año 2020 también ha afectado al trabajo de Anna Vidal y sus compañeros: “El COVID- 19 nos impide hacer muchos baños de bosque y además con grupos reducidos. He tenido que cancelar alguno”.

    Para tratar de remediarlo “intentamos hacer cursos online. Yo estoy impartiendo un curso ahora mismo que es ‘Crea tu espacio de naturaleza en tu hogar‘, que te enseña a crear un espacio donde disfrutar algunos de los beneficios de los baños de bosque pero desde tu casa”.

    No queda otra opción para Anna que “usar la creatividad e intentar salir para adelante, aunque a mi nunca se me ocurriría trabajar online para un baño de bosque, porque yo creo que la presencia en el bosque es muy importante, sobre todo a nivel físico. Pero al final, ahora mismo no queda otra opción que intentar hacerlo online”.

    Ella espera poder programar las actividades con normalidad pronto porque “con el Coronavirus ha quedado demostrado que necesitamos un sistema inmune fortalecido y un sistema respiratorio saludable, y todo eso lo podemos trabajar en los baños de bosque”.

    El objetivo del Instituto de Baños de Bosque

    Como reflexión final Anna quiere compartir el objetivo al que aspiran desde el Instituto de Baños de Bosque, que no es otro que “intentar que los baños de bosque entren de alguna manera en el sistema sanitario español, como los hospitales europeos situados en el bosque o como en Japón, donde lo utilizan para paliar la alta incidencia de suicidios”.

    Desde el Instituto lo que creen es que “sería importante trabajar de la mano con el sistema sanitario y que pudiéramos ayudar a prevenir o mejorar ciertos problemas de salud de las personas. Para ello es aconsejable que los médicos recomienden ir con más frecuencia a la naturaleza”.

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    Directo a lo natural

    Equipo de redacción

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