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Menopausia: síntomas y consejos para sobrellevarla

La caída de los estrógenos

Una mujer que ha pasado la menopausia.
Cómo pasar la menopausia a gusto. Imagen de revistasaludycardiologia.com

Ciclos irregulares de menstruación, sofocos, cambios de humor… A muchas mujeres se le viene a la cabeza la misma palabra cuando comienzan a experimentar esos síntomas. Evidentemente nos referimos a la menopausia, aunque tal vez deberíamos hacer hincapié en otro término menos utilizado…

Las distintas etapas de la menopausia

En la definición estricta de menopausia se hace referencia al momento final del último ciclo menstrual de una mujer. Este hecho se corrobora un año después, cuando han pasado doce meses desde la última regla. La edad media a la que se produce la menopausia son los 51 años, dentro de un margen más amplio y normalizado entre los 45-55 años.

Sin embargo, la menopausia viene precedida por una serie de cambios fisiológicos derivados por la menor producción de estrógenos y progesterona (dos importantes hormonas sexuales femeninas). Aunque a todo este proceso natural que marca el final del periodo fértil de una mujer se le conoce comúnmente como menopausia, su verdadero nombre es climaterio.

El climaterio corresponde a todo el proceso fisiológico que experimenta una mujer antes, durante y después a la presentación de la menopausia (como así lo recoge Montse Vilaplana i Batalla en un artículo para Elsevier), pasando de la fase reproductiva a la no reproductiva.

A la etapa anterior al climaterio se le conoce como premenopausia, que es el periodo reproductivo anterior a la menopausia. Durante la premenopausia, las hormonas sexuales se encuentran en equilibrio, permitiendo la fertilidad y favoreciendo otras funciones vitales.

Una vez que aparecen desequilibrios en la producción y la acción de los estrógenos y la progesterona, empezamos a hablar del climaterio, que se divide en tres etapas:

  • Perimenopausia. Es la etapa en la que comienzan a experimentarse los cambios hormonales que provocan los efectos endocrinológicos, biológicos y clínicos previos a la menopausia.
  • Menopausia. Finalización de la última menstruación de la mujer, es decir, no le llega la regla en doce meses seguidos.
  • Postmenopausia. Esta etapa abarca todo el periodo desde la última menstruación hacia delante. Durante la postmenopausia pueden incrementarse, e incluso agravarse, los síntomas experimentados en la perimenopausia.

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    Los síntomas que aparecen con la menopausia

    Como hemos señalado anteriormente, durante la perimenopausia disminuye la síntesis de hormonas sexuales femeninas, acarreando con ello una larga serie de signos y síntomas que se manifiestan a lo largo de todo el climaterio.

    Una mujer sufriendo de sofocos.
    Una mujer sufriendo de sofocos. Imagen de eluniverso.com

    Ciclos menstruales irregulares

    Es la señal principal sobre el comienzo de la perimenopausia. Durante todo este proceso, las menstruaciones van produciéndose tanto en ciclos más cortos como en otros más largos de lo habitual, hasta que van desapareciendo poco a poco. En ocasiones, estos ciclos irregulares comienzan mucho antes de la menopausia.

    Sofocos

    Es el síntoma más genérico y extendido entre las mujeres menopáusicas. Los sofocos tienen su origen en el desajuste del termostato interno del cuerpo, en el hipotálamo, cuyo correcto funcionamiento depende de las hormonas sexuales. La sensación aguda de calor, como explican desde el Instituto de la menopausia, se experimenta principalmente en la parte superior del cuerpo y puede provocar enrojecimientos.

    Los sofocos se producen con más asiduidad por la noche, pasándose a llamar sudoraciones nocturnas. La intensidad y la repetición de estos sofocos varía en cada mujer, aunque suelen extenderse en la postmenopausia y pueden agravarse en mujeres que padezcan estrés o que consuman habitualmente café o bebidas alcohólicas.

    Problemas para conciliar el sueño

    Los cambios fisiológicos y especialmente las sudoraciones nocturnas rompen las rutinas de sueño, con todas las consecuencias negativas que conlleva.

    Alteraciones emocionales

    Los desarreglos hormonales, unidos a los sofocos y la dificultad para dormir, provocan cambios anímicos radicales que oscilan entre momentos de irritabilidad, ansiedad, tristeza o abatimiento. Estos cambios emocionales pueden provocar cansancio, dolores de cabeza, falta de concentración e incluso problemas de memoria, debido a la fuerte influencia que ejerce nuestra mente en el bienestar propio.

    Cambios en la figura corporal

    Los desajustes hormonales producen una serie de cambios metabólicos que suelen desembocar en un aumento de la grasa corporal. Este incremento se hace aún más notorio por la distribución desigual de la grasa, que comienza a depositarse con más frecuencia que antes en la zona abdominal.

    Sequedad vaginal

    La disminución de estrógenos tiene consecuencias directas en la lubricación vaginal. La sequedad vaginal provoca muchas molestias y dificulta la práctica sexual, reduciendo la libido. A su vez, tanto el cuerpo y el cuello uterino como el epitelio urogenital al completo disminuyen de tamaño durante la menopausia, lo que aumenta la sensación de urgencia miccional.

    Los mayores riesgos durante la menopausia

    La osteoporosis, uno de los síntomas más graves de la menopausia.
    La osteoporosis, uno de los síntomas más graves de la menopausia.

    A los síntomas descritos en el aparto anterior hay que añadir uno que puede llegar a ser más problemático. Hablamos de la osteoporosis.

    La osteoporosis es una enfermedad ocasionada por la reducción de masa ósea , que se produce por la descalcificación que sufren los huesos y que se acentúa en las mujeres menopáusicas por la pérdida de la acción protectora que las hormonas femeninas ejercen sobre ellos.

    La disminución de masa ósea puede llegar a ocasionar fracturas, siendo de gran importancia los métodos de detección preventiva (como la densitometría ósea de cadera, fémur y columna lumbar) en mujeres que padezcan menopausia precoz.

    Retomando uno de los síntomas de la menopausia, en concreto el de los cambios metabólicos que aumentan la cantidad de grasa corporal, este puede degenerar en problemas de obesidad para aquellas mujeres con un estilo de vida sedentario y que intentan aliviar los episodios de ansiedad mediante ingestas repentinas.

    Además, el sobrepeso puede llevar a patologías de mayor riesgo, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o la osteoartritis, y aumenta la frecuencia e intensidad de los sofocos.

    Debido a que el climaterio es un proceso por el que están obligadas a pasar todas las mujeres, es recomendable seguir una serie de consejos para mitigar sus síntomas. Estas recomendaciones se concentran en dos grandes apartados del bienestar de las personas: la alimentación y el ejercicio físico.

    La dieta durante la menopausia

    la mejor alimentación durante la menopausia.
    La mejor alimentación durante la menopausia.

    En cuanto a la alimentación, más allá de intentar llevar una dieta equilibrada, hay que potenciar la adquisición de minerales como el calcio, fundamental para combatir la reducción de la densidad ósea. Para evitar un consumo excesivo de productos lácteos, es importante recordar que el calcio también está presente en las verduras verdes (como el brócoli, las espinacas…), los pequeños peces con espinas, los cereales integrales, los frutos secos y las semillas (como el sésamo, las pipas de girasol, de calabaza…).

    Otros tipos de alimentos importantes en este periodo son aquellos ricos en vitamina D, que asegura que el calcio se deposite en los huesos. Para ello la mejor opción son los pescados azules, que además, al llevar Omega-3, previenen del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

    A la hora de recomponer, en su cierta medida, los niveles de estrógenos de forma natural, el mejor recurso es el consumo de fitoestrógenos, que se encuentran en pequeñas cantidades de ciertos vegetales como la soja (tempeh, miso, tofu…), el trébol rojo, las semillas de lino, los guisantes, la alfalfa o el kuzu.

    Otro elemento que puede ser de gran ayuda es la hormona serotonina, puesto que es capaz de mejorar los estados de ánimo y favorece el sueño mitigando la intensidad de los sofocos. La producción de serotonina por parte de nuestro cuerpo se ve favorecida por el consumo de alimentos ricos en triptófano, como el plátano, el aguacate, el pavo, los frutos secos como las nueces pecanas o las legumbres.

    La mejor opción es visitar a un nutricionista que pueda ver cuáles son las deficiencias de tu dieta e incluso te pueda recomendar el consumo de ciertos complementos alimenticios.

    Otros remedios naturales para afrontar la menopausia

    Un frasco de goteo con esencia de flores de Bach rodeado de distintas flores

    Junto al control de la alimentación, para contrarrestar los síntomas de la menopausia es necesario realizar actividades físicas cada día, ya sea mediante paseos, natación o ejercicios de movilidad articular. Estos ejercicios permitirán fortalecer los huesos y prevenir de enfermedades cardiovasculares, así como producir más serotonina

    Para lograr tanto beneficios psicológicos como físicos, es recomendable la práctica de actividades como el yoga, pilates, chi kung o los baños de bosque.

    Frente a los desequilibrios emocionales que se experimentan durante el climaterio, pueden ser de gran ayuda los remedios naturales como las flores de Bach u otros que lleven salvia (para evitar los sofocos) o valeriana (para ser capaces de conciliar el sueño con mayor facilidad), siendo indispensable consultar con un naturópata o profesional especializado previamente.

    Tras estas medidas esenciales en el estilo de vida de una mujer menopáusica, también os sugerimos una serie de consejos más sencillos pero también necesarios:

    • Llevar siempre compresas en el bolso, puesto que cuando los ciclos menstruales se vuelven irregulares pueden comenzar cuando menos te lo esperas.
    • Frente a los sofocos, evitar las comidas copiosas o con picante y el consumo de café y alcohol. Llevar contigo un abanico.
    • Utilizar lubricantes vaginales para contrarrestar la sequedad.
    • Dejar de fumar, puesto que el tabaco puede agravar la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares.

    Factores que provocan menopausia precoz

    Pese a que a la mayor parte de las mujeres la menopausia les alcanza a una edad en torno los 45 y los 55 años, en ocasiones este proceso puede adelantarse como consecuencia de unos malos hábitos de vida o por problemas de fuerza mayor.

    Se consideran casos de menopausia precoz aquellos producidos antes de los 40 años de edad. En ocasiones es imposible evitarla, ya sea porque se deba a causas genéticas o porque venga derivada de intervenciones quirúrgicas en los ovarios o tratamientos de quimioterapia y radioterapia.

    Pero existe la posibilidad de que este inicio anticipado del climaterio tenga como origen el sedentarismo o el tabaquismo, dos malos hábitos que reducen la producción de estrógenos.

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